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Omitiendo detalles de cuando, como y por que para no hacer tediosa la lectura de mi relato voy directo al tema. Ya eran las cuatro de la mañana cuando se termino la fiesta a la que habíamos asistido mi esposo y yo y como en ese tiempo no contábamos con auto aceptamos el ofrecimiento que nos hizo un joven de llevarnos a nuestro domicilio, no tuvimos inconveniente alguno en apretarnos en la cabina de su camioneta y digo apretarnos por que también iba otra chica.
En total nos acomodamos cuatro personas en ese pequeño espacio quedando acomodados de la siguiente manera. Fermín conduciendo, yo entre el y mi esposo y Nora la otra chica al otro extremo ó sea en la otra portezuela. No le resultaba a Fermín conducir libremente y menos hacer los cambios de velocidad y mucho menos evitar que su mano hiciera contacto con mi pierna y este contacto era directamente sobre mi piel ya que la pequeña falda que llevaba al sentarme se había subido demasiado, en un principio hubo algo de incomodidad de mi parte pero no podía hacer nada para evitarlo así que trate de ignorar esos ligeros roces de su mano en mi pierna y quise distraerme platicando con mi esposo pero el se encontraba absorto viendo las piernas de la chica y no me presto atención alguna. En eso me encontraba cuando tuvo que hacer un enorme esforzó para no delatarme, mi cuerpo se estremeció cuando Fermín hizo el siguiente cambio y no solo rozo mi pierna deslizo su mano por la parte interna de ella llegando tan arriba que por un momento sentí que tocaría mi vulva claro sobre la tela de mi bikini. Mi esposo que aun continuaba mirando las piernas de la chica no se entero de nada y yo como estúpida le sonreí a Fermín como festejándole su osadía y el así lo entendió ya que echándole una rápida mirada a mi esposo y al ver que no se había enterado de nada con toda la desfachatez del mundo coloco su mano sobre mi pierna y comenzó a acariciarme, por un momento quise rechazarlo pero me contuve consiente que de hacerlo generaría un gran problema entre el y mi esposo así que me mantuve pasiva permitiéndole que acariciara a su antojo mi pierna. Creo que lo comprometedor del momento fue el ingrediente principal para que yo me fuera excitando con sus caricias y de nueva cuenta de dirigí otra estúpida sonrisa que el interpreto como señal de beneplácito de parte mía. Jalando mas arriba la tela de mi falda coloco toda su mano sobre mi vulva y comenzó a moverla ligeramente, su excesiva audacia me dejo paralizada y con la boca seca no así mi vagina que se empezó a humedecer. Por mi mente jamás había cruzado la idea de serle infiel a mi esposo y en ese momento lo estaba haciendo estando el presente y no se daba cuenta, puedo jurar que el breve espacio de tiempo que tuvo su mano sobre mi vulva fue suficiente para que tuviera un orgasmo, sentí como mi bikini se humedeció por completo con mis fluidos, y digo que fue breve por que habíamos llegado al domicilio de la chica y tuvo que retirar su mano de ahí. Una ves que la chica descendió de la camioneta mi esposo se corrió hasta la portezuela y acomodándose para dormir cubrió su rostro con una chamarra, de ahí al próximo poblado que es donde vivimos la distancia es larga y tardaríamos en llegar mas de media hora. Yo solo me puse mas cómoda pero permanecí en el mismo sitio sin saber hasta este momento por que actué de esa manera, Fermín al ver que mi esposo se había cubierto el rostro no bien emprendió la marcha metió de nueva cuenta su mano entre mis piernas y con desesperados movimientos de sus dedos trataba de hacer a un lado la tela de mi húmedo bikini pero la pequeña prenda que se ajustaba perfectamente a mi cuerpo se negaba a moverse por lo que decidí cooperar con el, haciéndole una señal con un dedo pidiéndole que guardara silencio lentamente y procurando mover mi cuerpo lo menos posible me saque el bikini luego de lo cual separe mis piernas lo mas que pude para que su mano se moviera con toda libertad en mi vulva. No bien hubo colocado su mano sobre mi vulva introdujo un dedo dentro de ella con gran facilidad y lenta pero rítmicamente comenzó a moverlo, aun sin ver supo donde encontrar mi clítoris y ahí centro la mayor parte de su jugueteo haciendo que minuto mas tarde mi cuerpo vibrara con la llegada de otro orgasmo luego del cual ya no me pude contener por mas tiempo y comencé a pasar mi mano sobre la tela de su pantalón acariciando su verga, con su ayuda la pude sacar de entre su ropa y una ves libre su verga me incline sobre su cuerpo para darle una buena chupada lamiendo y saboreando el liquido que ya cubría su glande, fui dosificando el ritmo de mis chupadas ya que no quería que se viniera pronto pero cuando mas centrada me encontraba lamiendo su verga sucedió algo que por poco me provoca un infarto. Una mano comenzó a acariciar mis desnudas nalgas yo en un principio creí que era Fermín el que lo hacia y no hice nada ya que lo estaba disfrutando pero cuando me tome un momento para respirar me di cuenta que las dos manos de Fermín se encontraban sobre el volante. Mi esposo me había sorprendido chupando la verga de Fermín y lejos de indignarse se unió a el en la diversión acariciando mis nalgas para elevar mas mi excitación, así que después del tremendo susto continué chupando la verga de Fermín, mi esposo introdujo en dedo en mi caliente cueva moviéndolo suavemente hizo que tuviera un orgasmo mas mientras Fermín descargaba su semen dentro de mi boca. Pero las cosas no quedaron ahí ya que aun no me reponía cuando mi esposo le pidió a Fermín que entrara al motel que se encuentra a un lado de la carretera, mi esposo haciéndose un ovillo literalmente se metió debajo del tablero de la camioneta con la intención de no ser visto y así minutos mas tarde los tres estábamos dentro de una habitación. No tenia la menor idea de lo que iba a pasar pero como me encontraba sumamente caliente y con ganas de mas verga deje que los cosas fluyeran libremente sin oponerme a nada, Fermín colocado detrás de mi empezó a cachondearme mientras mi esposo me iba quitando la ropa hasta dejarme completamente desnuda y entre los dos me cargaron para depositarme sobre la cama y una ves ahí mi esposo le cedió el primer turno a Fermín para cogerme, su verga se fue al fondo de mi vagina con el primer movimiento por lo excesivamente lubricada que esta se encontraba y comenzó con su bombeo, con violentos y acelerados movimientos logro que yo tuviera un orgasmo antes de que el eyaculara y fue el turno de mi esposo solo que modifico mi postura, colocándome boca abajo y con el culo levantado comenzó a pasar su verga por mi ano impregnándolo con el liquido que emanaba de ella y cuando considero que mi ano ya se encontraba bien lubricado y flojo mi esfínter lentamente empezó a hacer presión, sentí algo de dolor cuando su glande entro en mi virgen ano, a mi esposo no le había entregado la virginidad de mi vagina pero a cambio de ello en ese momento le estaba entregando la virginidad de mi ano, creo que se dio cuenta del dolor que sentí y detuvo su embestida por un momento luego comenzó a moverse lentamente dándole tiempo a mi esfínter para que se dilatara mas no introducía su verga solo movía su glande dentro de mi, se tomo su tiempo y cuando considero prudente fue hundiendo lentamente su verga, se detenía y retrocedía y en cada embate un poco mas de verga iba entrando hasta que logro introducirla por completo, con bombeos suaves y rítmicos me llevo a tocar la cima del placer y a pesar de encontrarme completamente ensartada por el culo con la verga de mi esposo sentía que algo me faltaba así que le pedí a Fermín que se colocara de tal manera que pudiera chupar su flácida verga, la posición que tenia no me permitía tomar con mis manos la verga de Fermín pero si podía chuparla, así siguiendo los movimientos que mi cuerpo hacia con las embestidas de mi esposo logre poner de nueva cuenta dura la verga de Fermín. Mi esposo se dio su tiempo para disfrutar de mi ano ya que por mas de media hora estuvo dentro de mi antes de eyacular, cuando su verga perdió la dureza la retiro de mi ano y como ya estaba lista la verga de Fermín me monte sobre ella, la hundí por completo de un solo impuso y di inicio a una lenta cabalgata tratando sentir el mayor placer posible con los reces de la verga de Fermín, mi esposo que había entrado al baño regreso cuando me encontraba gozando de un orgasmo y se unió a Fermín para hacer que ese orgasmo fuera inolvidable para mi, comenzó a lamer y mordisquear mis hinchados pezones mientras sus manos acariciaban todo mi cuerpo, llegue al lo extremo del placer mi orgasmo parecía interminable y cuando este termino caí exhausta sobre la cama. Cuando desperté ya Fermín se había marchado lo que me dio la oportunidad de agradecerle a mi esposo la grandiosa noche que había pasado montándome sobre su verga pero introduciéndola otra ves por mi ano. Tal ves les narre otra de las grandiosas noches que mi esposo me ha regalado
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